sábado, 1 de marzo de 2014

Otros Malestares Relacionados

De acuerdo con Bass y Davis(1992) en algunas mujeres hay una tendencia a minimizar el abuso sexual: “nomás me manoseó, no es grave”,  “no me violó”, o pensando: “yo lo provoqué”, “estaba borracho”, no pudo evitarlo”, son supuestas razones para justificar. Y yo diría que responden a las ideas dominantes que no le da importancia a lo que le pasa a las mujeres, sobre todo si no hay penetración. Los hombres tienden a minimizar los tocamientos cuando la queja viene de una mujer  que acusa a un hombre pero ellos mismos no permitirían ningún tocamiento de otro varón...a veces se enfurecen cuando otro varón "los mira demasiado".  Ahora que ya hay más información esto empieza a cambiar, por lo menos por parte de las mujeres,  saben que nadie tiene derecho a manosearlas mucho menos si son niñas.

Cuando vienen los  recuerdos, continúan, a veces lo niegan porque  es tan doloroso que prefieren pensar que no pasó, sobre todo si es alguien muy cercano a ellas como un padre o hermano. Por eso es común que a veces destapen el abuso y luego se "echen para atrás". En otras ocasiones no lo recuerdan hasta que entran a un proceso de terapia o dejan de drogarse o están en una época de su vida en la que se sienten seguras y tranquilas (Terr 1994).

La automutilación vivida con mucha vergüenza (más adelante está ampliamente explicado), era una manifestación común, aunque recientemente, el que las chicas/os se cortaran se convirtió en algo aprendido, común o hasta de “moda” por decirlo así. Sin tener una relación con haber vivido abuso sexual, se convirtió en una manera de expresar el enojo. Una vez una niña me dijo que se cortaba porque lo vio en la tele, que eso pasaba cuando te enojabas o te preocupabas y ella estaba preocupada por los problemas de sus  padres.

Hace muchos años los intentos suicidas estaban muy relacionados con la experiencia de abuso sexual, ha cambiado con los años. Creo que con el acceso cada vez más fácil a series y películas extranjeras, "importamos" maneras de expresarnos en muchos sentidos y la automutilación y el suicidio son una forma.

También es común que nos digan que sienten ansiedad, sentir miedo ante todo y por todo, miedo de que le lastimen o a que lastimen a sus familiares y por lo tanto está siempre en un estado de alerta  que a veces no le deja estar tranquilas, es decir, de acuerdo a la manera en que ellas quieren vivir.

Dificultad para confiar en las demás personas; el abuso es una traición, sobretodo cuando ocurrió por alguien muy cercano como el padre, abuelo o algún familiar.  Y, aunque sea por un extraño, tiene la sensación de que los demás la van a lastimar y no confía en nadie.




BASS  E. & Davis L.: The courage to heal. Harper Perenial 1992.  USA: En español :El coraje de sanar, editorial Urano. Barcelona

TERR L.: Unchained memories:true stories of traumatic memories, lost and found. Basic books 1994 USA

domingo, 2 de febrero de 2014

La Sexualidad en el Abuso Sexual

Podemos encontrar como una reacción al abuso sexual o desear tener mucho sexo o nada de sexo, o temporadas de una manera y temporadas de otra, o dolor en el acto sexual (dolor en el acto sexual también puede ocurrir si la mujer no tiene ganas de tener sexo y a lo mejor lo hace por que de momento piensa que es lo mejor o si no está muy excitada, esto no facilita la lubricación y por eso el dolor). Dolan 1991 refiere que no es raro que haya problemas sexuales dados los mensajes distorsionados que reciben las mujeres (niñas, cuando sucedió) sobre la sexualidad y cita a Meiselman quien reporta que 87% de los sobrevivientes de abuso sexual que ella entrevistó tenían serios problemas sexuales a diferencia de otro grupo en el que no hubo sobrevivientes de abuso sexual, encontró solo el 20%.

La persona que abusó lleva el mensaje confuso de amor con sexo.  Las personas que abusan, en muchas ocasiones pueden a la vez ser muy cariñosas y “buenas”, lo que lleva a la niña a preguntarse “¿Cómo alguien que me quiere, me lastima al mismo tiempo?” Esto las puede llevar a creer que ellas deben ser malas personas. Esto es muy confuso sobretodo cuando no hay violencia física o verbal.  El adulto sabe lo que hace y disfraza de amor los actos abusivos como una estrategia que asegure la “complicidad” de la niña. La atención y el cuidado  “trabajan” a la niña para que sea más difícil su resistencia o diga no, debido a lo “especial” de la relación, y de lo que pudiera perder si se niega (Mann 2004).  Por esta razón es fácil esta confusión.

Las mujeres me han platicado que  veces pueden no querer nada de sexo y otras veces con quien sea,  dependiendo de esta confusión de amor por sexo.  Muchas mujeres me cuentan que tienen relaciones sexuales muy pronto, apenas conociendo a un hombre que les dice cosas lindas y se acuestan con él buscando amor para después sentirse muy mal y sucias.  Otras no sienten nada de placer aunque quieran a su pareja, o creen que ningún hombre las pueda querer para algo más que sexo. Algunas pueden tener dolor en el acto sexual, porque no se lubrican porque están tensas por relacionar el sexo con el abuso, más todos los prejuicios que hay para la mujer en relación a lo sexual.

Otros problemas sexuales pueden estar relacionados con la preferencia sexual.  Es común la creencia de que el incesto “produce” lesbianismo en las mujeres y no es así. Algunas mujeres que sentían esta preferencia pueden sentirse confundidas, otras de preferencia heterosexual pueden rechazar a los hombres por miedo, y creer que son lesbianas. En mi experiencia, la mayoría de las mujeres que vivieron abuso sexual tienen relaciones heterosexuales, y lo tienen claro, el abuso no las confunde en ese sentido. Y las que tienen preferencia por alguien de su mismo sexo no han tenido la experiencia del abuso, o ya la tenían aun antes del abuso. Algunas chicas descubren su gusto por las niñas a temprana edad, y  el abuso puede pasar cuando son adolescentes. Esto de la confusión suele ser para las personas que tienen preferencia heterosexual y descubren que sus hijos/as tienen una preferencia homosexual, con frecuencia me preguntan que si fue por el abuso, las personas que lo viven dicen que no.

Briere (1996) explica  muy claro el comportamiento sexual que pueden tener hombres y mujeres que vivieron abuso sexual.  En las mujeres, refiere, se puede volver un círculo vicioso donde ella se comporta de manera seductiva con las personas, que busca aprobación o rescate de los sentimientos de vacío y aislamiento (pienso que esto está también muy alentado por ideas sociales de que las mujeres sin pareja están solas y que eso es muy “malo” o refleja algún problema en ellas), lo que la pone en riesgo a relaciones que la pueden explotar, con lo que aumenta  su soledad y creencia de que “todos” son iguales, verificando su idea de que su único valor es el sexo.  Personalmente pienso que es fácil “culpar” o “responsabilizar” a las  mujeres de este comportamiento, porque “no se fijan” y no me parece justo.  El que alguien se vea desvalida o vulnerable no es una invitación a que se abuse más de ella.  El abuso se dará no porque ella sea desvalida sino porque la persona que abuse de ella así lo decide.  Un varón responsable puede encontrarse con una mujer seductora o desvalida y no hacerle caso o ayudarla según sean sus valores y convicciones.

En los varones, Briere (1996) refiere que éstos buscan contacto sexual como forma de cuidado, apoyo y validación y es tal su necesidad que se aventura rápidamente y lo que encuentra  cuando pasa la novedad es superficial e insatisfactorio, lo que lo lleva a buscar nuevas y “mejores” parejas.  Con frecuencia se enganchan en actividades sexuales frecuentes para dirigir o distraer su dolor. Utilizan el sexo para calmar sentimientos dolorosos, distraerse de las memorias intrusivas y los afectos. He aprendido que no solo los varones que vivieron abuso reaccionan así, esta es una idea muy difundida de la masculinidad, así que también puede pasarle a hombres que no hayan tenido una experiencia abusiva de este tipo. Es decir, a los hombres en general se les fomenta que tengas relaciones casuales y que no se comprometan, a veces pareciera que el eslogan es "más sexo más hombre y poco sexo poco hombre".

Tengo 20 años trabajando con personas que han vivido abuso sexual y me doy cuenta que los valores de la sexualidad también cambian con el tiempo, ahora hay mas libertad también para las mujeres, ya no difunde la idea de relaciones largas mucho menos para mujeres jóvenes, entonces, no necesariamente, quien ha tenido varias parejas es porque vivió abuso en la infancia. Además con la publicidad tan intensa que hay sobre las relaciones sexuales, como mágicas y espectaculares, con imágenes tan distorsionadas de la realidad, no es nada raro que las y los jóvenes tengan prisa por experimentar, desgraciadamente para sentirse desilusionados después, o con una enfermedad o un embarazo no deseado.


BRIERE J.: Therapy for adults molested as children. Springer Publishing Company 1996.USA

DOLAN Y. Resolving sexual abuse: solution focused therapy and Ericksonian hypnosis for adults survivors. Norton 1991 USA
MANN S.: Deconstructing love in the context of sexual abuse. International Journal of Narrative Therapy and Community Work #3 2004. Dulwich Centre Publications. Australia